Ethics & Health Ethics of care Mental Health
Mar 13, 2026

¿Pacientes menos creíbles?

Carme Isern estudia por qué damos menos credibilidad a las personas con diagnósticos psiquiátricos

(Text not available in English)

Cuando explicamos qué nos ocurre, esperamos ser escuchados. En el ámbito sanitario, esta expectativa es especialmente importante, ya que la calidad del diagnóstico y del tratamiento que recibimos depende, en gran parte, de la credibilidad que se dé a lo que decimos en la consulta. Aun así, a veces los prejuicios vinculados a ciertas identidades pueden hacer que algunas personas sean consideradas menos creíbles que otras. Este fenómeno se ha identificado como un tipo de injusticia epistémica, concretamente injusticia testimonial.

¿Qué es la injusticia epistémica?

Los conceptos de injusticia epistémica e injusticia testimonial fueron formulados por la filósofa Miranda Fricker en 2007. Miranda Fricker define la injusticia testimonial como aquello que ocurre cuando alguien recibe menos credibilidad de la que merece por pertenecer a un determinado grupo social. Es decir, se da cuando consideramos a alguien menos creíble debido a su pertenencia a un grupo social concreto. Así, este tipo de injusticia puede darse por motivos de género, origen, edad, orientación sexual, etc.

 

Aplicando este marco conceptual al ámbito sanitario y, en concreto, a la salud mental, la pregunta que nos planteamos en nuestro proyecto, titulado “Las bases cognitivas de la injusticia epistémica en la atención sanitaria”, fue: ¿el hecho de tener un diagnóstico psiquiátrico hace que percibamos a los pacientes como menos creíbles?

El debate ético

Desde hace años, desde la bioética y la ética psiquiátrica, investigadores e investigadoras han advertido que las personas con trastornos mentales corren el riesgo de sufrir injusticia testimonial en la consulta debido a prejuicios relacionados con los problemas de salud mental. Estos estudios aportan análisis exhaustivos sobre diversas prácticas médicas y experiencias en primera persona que, según estos autores, evidencian que las personas con diagnósticos psiquiátricos padecen injusticia testimonial cuando acuden al centro de salud.

 

Esta advertencia ha sido cuestionada por otros investigadores e investigadoras que argumentan que estas prácticas y experiencias calificadas como “injusticia testimonial” responden, en realidad, a una actitud prudente y escéptica propia de la práctica clínica. En otras palabras, sostienen que la baja credibilidad otorgada a los pacientes con diagnósticos psiquiátricos está justificada por la buena práctica médica. La medicina requiere contrastar evidencias, sopesar diagnósticos y evitar errores. Por lo tanto, según estos autores, la menor credibilidad dada a los pacientes psiquiátricos no puede considerarse injusticia testimonial. A partir de aquí, el debate bioético y filosófico se ha orientado hacia la cuestión de dónde termina la prudencia profesional y dónde empieza la discriminación.

La necesidad de la aproximación experimental

A pesar de la importancia del debate teórico, ambas posiciones asumen algo que necesita ser probado empíricamente. Ambas coinciden en asumir que las personas con diagnósticos psiquiátricos reciben menos credibilidad. A partir de ahí, discrepan sobre si esta falta de credibilidad está justificada o si responde a prejuicios. Ahora bien, ¿es realmente cierto que las personas con diagnósticos psiquiátricos son consideradas menos creíbles debido a su identidad como pacientes psiquiátricos? Para responder a esta cuestión, no basta con reflexiones teóricas. Se necesita evidencia empírica.

Una aproximación experimental

Para contestar esta pregunta, realizamos cinco estudios con casi 2.000 participantes. En estos estudios, los participantes tenían que leer historias ficticias en las que un personaje presentaba una queja. El elemento clave que variaba entre las historias era la identidad del personaje: persona con enfermedad física, con diagnóstico psiquiátrico o sin ninguna condición médica relevante.

 

A través de los diferentes estudios, detectamos un patrón modesto pero estable: las personas con diagnósticos psiquiátricos tendían a recibir menos credibilidad. La diferencia no era tan grande como se asumía en el debate teórico; así pues, parece que es cierto que las personas con diagnósticos psiquiátricos son vistas como menos creíbles que las personas sanas, pero la diferencia es sutil.

 

Para entender mejor qué explicaba esta falta de credibilidad atribuida a las personas con diagnósticos psiquiátricos, también pedimos a los participantes su opinión sobre el fenómeno de la injusticia epistémica. Esto nos permitió detectar un patrón muy interesante: las personas que menos consideraban la injusticia epistémica como un problema grave eran las que tendían a dar menos credibilidad a los pacientes con diagnósticos psiquiátricos. Es decir, no todos nuestros participantes veían a estas personas como menos creíbles; esto ocurría sobre todo entre quienes no veían la injusticia epistémica como un problema serio.

¿Cuáles son los próximos pasos?

Los participantes en nuestro estudio eran personas no expertas de Estados Unidos y del Reino Unido. Por lo tanto, ahora se nos abre la pregunta: ¿mostrarían el mismo patrón las personas con formación en medicina? Es posible que quienes han estudiado medicina otorguen aún menos credibilidad a personas con diagnósticos psiquiátricos debido al predominio del modelo biomédico en los estudios de medicina, que tiende a valorar más la evidencia objetiva que el testimonio de los pacientes. Pero también podría ocurrir que las personas con formación médica estén más sensibilizadas con la injusticia epistémica y, por tanto, consideren a los pacientes psiquiátricos igual de creíbles que a las personas sanas.

Importancia del hallazgo

En un momento en el que se promueve la medicina centrada en la persona, escuchar y valorar la experiencia del paciente es esencial. Comprender qué factores afectan nuestras atribuciones de credibilidad es clave para garantizar que todas y todos recibamos una atención sanitaria (epistémicamente) justa.

Carme Isern Mas, del Departamento de Filosofía y Trabajo Social de la Universidad de las Islas Baleares, y galardonada con una de nuestras becas de investigación en bioética por el proyecto “Las bases cognitivas de la injusticia epistémica en la atención sanitaria”.

 

Fuente imagen: Banc d'Imatges Infermeres (Ariadna Creus y Àngel García)