Chatbots para el duelo y el final de la vida

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Chatbots to mourn and end of life

Belén Jiménez seeks to explore how AI can help to face the prospect of death

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Chatbots to mourn and end of life

28 January 2021

(Text only available in Spanish)

Belén Jiménez, doctora en Psicología e investigadora y profesora de Psicología y Ciencias de la Educación de la UOC, conjuntamente con Ignacio Brescó, investigador y profesor asociado a la Facultad de Humanidades de la Universidad de Aalborg (Dinamarca) obtuvieron en 2020 una de las becas, que concede anualmente la Fundació a proyectos de investigación que aborden cuestiones vinculadas con la bioética.

El proyecto de bioética becado se encuentra actualmente en una fase inicial de desarrollo y se centra en analizar la incidencia de la Inteligencia Artificial para ayudar a hacer frente a la muerte y al final de la vida. El trabajo pretende realizar un barrido a las cuestiones éticas vinculadas a la dimensión psicológica de la tecnología, con el objetivo de explorarlas y conectarlas con una nueva tendencia en psicología clínica, que subraya la importancia de afirmar los "lazos continuos" (continuing bonds) con las personas muertas.

Uno de los desarrollos tecnológicos de más reciente creación es el llamado griefbot, un chatbot que ha sido diseñado a partir de la huella digital de una persona fallecida. La tecnología toma como referencia textos y actividades en entornos digitales de los fallecidos, para seguir conversando con ellos después de su muerte. También existen otro tipo de chatbots, en este caso orientados a conversar con personas en cuidados paliativos, con el objeto de ayudarlos a dirigir el "tabú" de la muerte y organizar el final de su vida. Asimismo, con la revisión sistemática del trabajo, los investigadores también han percibido la importancia que está adquiriendo la identidad digital de la persona fallecida, que tienen que ver con la creación de avatares o la publicación de mensajes póstumos, un aspecto que está generando debate, por lo cual también será sujeto de análisis en la investigación.

 

Argumentos a favor y en contra

Para algunas personas estos desarrollos tecnológicos son simplemente una nueva forma de "memoria digital" aplicada al ámbito de la muerte, mientras que para otras, representa una tecnología rodeada de muchos interrogantes éticos, que deben ser resueltos antes de su implementación.

El principal argumento a favor de la utilización de la Inteligencia Artificial radica en ofrecer apoyo a las personas en duelo. En este sentido, Eugenia Kuyda y Muhammad Ahmad, investigadores que han desarrollado griefbots, coinciden en señalar que su idea surgió ante la pérdida de seres queridos, para ayudarles a superar el proceso de duelo. Estos autores presentan los griefbots como una versión moderna de los rituales de duelo y de las formas clásicas de recuerdo, como podría un funeral o consultar un álbum de fotos. Desde este punto de vista, los griefbots cumplirían una función psicológica positiva en el proceso del duelo, permitiendo a las personas interactuar de forma más sofisticada con el recuerdo de sus seres queridos. También sostienen que, a partir de su experiencia, las conversaciones con las personas fallecidas les ayudaron, en cierta medida, a poner palabras a los sentimientos que los embargaban en el momento de la pérdida y a expresar libremente sus preocupaciones, algo que no se hubieran atrevido a hacer con alguien "real", por miedo a ser juzgados.

Sin embargo, otros autores alertan de los riesgos éticos y de los posibles peligros que implica la interacción entre robots y humanos a través de la Inteligencia Artificial. En este sentido, se considera que estas herramientas ponen en entredicho la privacidad de la persona muerta y del uso de su "huella digital".  Además, se encuentra la cuestión bioética de cómo esta tecnología impacta en los familiares o amigos en duelo. Una de las posibles consecuencias negativas podría ser que las personas que han perdido a un ser querido desarrollen una cierta dependencia y les cueste adaptarse progresivamente a un mundo sin la presencia de la persona fallecida. Por otra parte, las voces críticas también sostienen que hay que tener en cuenta que los chatboots de duelo están desarrollados en base a un historial de conversaciones de la persona muerta en el pasado, ya que la Inteligencia Artificial se nutre de estas experiencias para predecir respuestas futuras. Esta realidad puede conllevar que, a veces, un chatbot pueda generar respuestas que no se ajustan con la personalidad del fallecido, ya que determinadas opiniones requieren ser adaptadas al contexto de cada momento.

El debate está totalmente abierto y los investigadores tratarán de responder a preguntas sobre la ética de estas actuaciones y si este tipo de interacciones son adecuadas para personas que se encuentran en fases de duelo. El proyecto bioético se está abordando teniendo en cuenta todos los aspectos, desde el impacto psicológico de estas herramientas sobre las personas que viven el duelo, principal eje del estudio,  hasta el debate jurídico sobre el uso de datos de una persona fallecida. Para ello, está previsto interpelar a usuarios, programadores y profesionales de la psicología, con el objetivo de indagar en los riesgos y beneficios de este tipo de recursos. Tal y como apunta Belén Jimenez, "las tecnologías, en general, no son ni buenas ni malas, todo depende de cómo se utilicen, y en procesos tan sensibles como el duelo o el final de la vida, esta premisa no tiene que ser una excepción".

Bases de las becas de bioética

Projecte becat de Belén Jiménez e Ignacio Brescó