Els Comitès d’Ètica Assistencial

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The Health Care Ethics Committees

Màrius Morlans explains what is a Health Care Ethics Committee

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The Health Care Ethics Committees

Font imatge: Banc d'Imatges Infermeres (Ariadna Creus i Àngel García)

12 July 2021

(Text only available in Spanish)

Los Comités de Ética Asistencial o de Bioética (CEA) son órganos colectivos de composición pluridisciplinar que integran las diversas convicciones morales de su entorno y que están al servicio de las personas y los profesionales de una institución para aconsejarlas en los problemas éticos que se pueden plantear en el curso de la asistencia. Son, pues, órganos colegiados de naturaleza consultiva que emiten consejos no vinculantes, ya que su objetivo es ayudar en la toma de decisiones clínicas sin pretender substituir la conciencia de las personas implicadas.

Las funciones de los CEA

1) Asesorar en la toma de decisiones en las situaciones problemáticas de la práctica asistencial, cuando hay conflicto de valores, con discrepancias de tipo moral, ideológicas o religiosas debido a las distintas convicciones de las personas implicadas. La finalidad es aconsejar en los problemas éticos de una forma colegiada por medio de la deliberación y en un contexto pluridisciplinar, pero respetando la voluntad de las personas enfermas, de sus familiares y de los profesionales que no tienen por qué seguir los consejos sino que son percibidos como una ayuda.

2) Elaborar recomendaciones, guías o protocolos con las pautas de actuación que facilita la toma de decisiones en determinadas situaciones que, por su complejidad y pronóstico, puedan ser causa de conflictividad o discrepancia moral. El objetivo es orientar y coordinar la actuación de los profesionales en cuestiones relativas al respeto de las personas y a una asignación justa de recursos. Son un buen ejemplo los criterios de actuación con prematuros de muy bajo peso, las decisiones terapéuticas en las personas en estado vegetativo crónico, el rechazo a tratamientos efectivos como son las transfusiones de sangre, la retirada de tratamientos de soporte vital o las recomendaciones sobre el consentimiento y las voluntades anticipadas.

3) Colaborar en la formación en bioética de los profesionales del propio centro y de los miembros del comité con el objetivo de propiciar el diálogo bioético por medio de cursos, jornadas, discusión de casos y conferencias magistrales. La literatura, el teatro y el cine proporcionan números ejemplos de índole moral que pueden propiciar el debate y la reflexión conjunta.

4.) La única excepción al carácter no vinculante de las decisiones del comité es el informe perceptivo que se debe emitir conforme el donante vivo de un órgano de una parte ha otorgado su consentimiento de forma expresa, libre, consciente y desinteresada, después de estar informado adecuadamente sobre la intervención, sus consecuencias y el riesgo que conlleva.

Los límites de CEA

Los CEA deben evitar funciones que no le corresponden y que pueden generar malentendidos como son:

  1. Juzgar la práctica de los profesionales. Corresponde a los colegios profesionales velar por el cumplimiento de las normas deontológicas y a los comités de dirección hacer cumplir el reglamento interno del centro.
  2. Manifestarse ni redactar informes periciales sobre las reclamaciones y denuncias presentadas por acciones producidas al centro. No obstante, los jueces pueden considerar como prueba pericial que los profesionales denunciados hayan actuado siguiendo las recomendaciones de un grupo de expertos, los CEA, a pesar de que este proceder dependa del criterio del juez y no tenga ninguna garantía jurídica.
  3. De la misma manera que las recomendaciones en las consultas al CEA no son vinculantes, corresponde al comité de dirección del centro aprobar las guías de buena práctica elaboradas por el CEA y velar para que sean respetadas.

Los procedimientos de los CEA

La consciencia moral, cuando emite un juicio sobre la bondad de una acción, realiza un ejercicio de comparación de las opciones a tener en cuenta para que una información o consideración sutil pueda inclinarse hacia un lado u otro. En esto consiste la deliberación, el método de la moral para orientar el curso de la acción que es el que emprende los CEA. Es un proceso de ponderación de los elementos y circunstancias concurrentes en una acción o situación con la finalidad de poder inclinarse por una o varias de las opciones posibles, después de comprobar en qué medida la elección es coherente con los principios presentes y previniendo las posibles consecuencias.

Deliberar viene de la palabra latina deliberare, compuesta del prefijo "de", que indica intensidad, y "liberare", que significa pesar, derivada de "libra", palabra con la que se denomina la unidad de peso y la balanza. El procedimiento deliberativo consiste en ir colocando metafóricamente los argumentos a un plato y otro de la balanza, hasta que conseguidos desequilibrarla a favor de uno de los dos.

Aristóteles afirma que nadie delibera sobre aquello que siempre sucede de la misma forma, sea por necesidad o por naturaleza, como son las sequías o las lluvias. Los hombres solo deliberan sobre lo que ellos mismo pueden hacer, sobre las cuestiones médicas o de negocios o sobre la navegación. Esto significa sobre acciones en las que su desenlace no está claro o que es indeterminado. Y sobre la naturaleza de este tipo de razonamiento concluye "tan absurdo sería aceptar que un matemático utilizara la persuasión como exigir de un retórico demostraciones". Viene al caso recordar que en la Grecia clásica la retórica era el arte de persuadir con la argumentación, esencia de la deliberación.

En el proceso deliberativo los miembros del comité pueden intervenir sin tener que seguir los pasos de un procedimiento determinado, con la única excepción de escuchar, en primer lugar, los hechos motivo de la consulta, si puede ser, narrados por sus protagonistas o personas próximas con conocimiento del problema. Hay un diálogo fluido entre los miembros del comité para comprender el problema y sopesar las diferentes opciones. Pero es cuando hay que responder por escrito a la consulta que resulta útil disponer de un procedimiento preestablecido que ayude a presentar de forma comprensible los pasos y argumentos de la deliberación y su resultado. Esta discordancia con la utilización del procedimiento a posteriori ilustra la diferencia que hay entre la realidad de la deliberación y el esfuerzo por pensarla y explicarla.

Así pues, los distintos métodos o procedimientos usados para analizar un problema ético, en el ámbito de la clínica no son más que un listado de los pasos sucesivos que permite identificar los hechos y circunstancias del caso, los deberes y los valores de las personas implicadas y las consecuencias de los posibles cursos de acción con la finalidad de aconsejar los más adecuados. Tiene el valor de ser un recordatorio para asegurarse que no se ha omitido ninguna información relevante y ayudan a ordenar los pasos necesarios para facilitar la deliberación, el núcleo del procedimiento, así como comunicar de forma razonada su resultado.

Conclusión: la aportación de los CEA a la práctica clínica

Los CEA tiene un papel esencial en la defensa de los derechos de las personas enfermas en un ámbito con una arraigada tradición paternalista. Los profesionales de la salud y, en particular los médicos han sido educados en el paradigma biomédico, fundamentado en el conocimiento científico, con poco margen para las dudas morales. Este bagaje no predispone a escuchar el parecer profano, la persona enferma, a pesar de ser quien experimentará las consecuencias de su decisión. Los CAE velan por el respeto a las personas y por el procedimiento que lo garantice en el ámbito clínico, el consentimiento. No hay duda de que tener en cuenta el parecer de la persona enferma supone implicarla de una forma activa en el procedimiento de restauración de su salud, respetando su decisión, lo que pueden influir positivamente en la calidad de la asistencia y, por consiguiente, generar una mayor satisfacción.

Màrius Morlans

Nefrólogo y miembro del Comité de Bioética de Catalunya

Formación y docencia

 

Fuente imagen: Banc d'Imatges Infermeres (Ariadna Creus y Àngel García)