Interview with Oriol Yuguero

-
'With the right resources and mechanisms, new waves can be controlled'

Oriol Yuguero, Emergency Care doctor at Hospital Arnau de Vilanova, tells us about her experience of dealing with the resurgence of COVID19 cases this summer.

+Read More

Blog

'With the right resources and mechanisms, new waves can be controlled'

01 September 2020

(Text only available in Spanish)

Es médico de urgencias del Hospital Arnau Vilanova de Lleida, y durante los últimos meses ha vivido muy de cerca la primera oleada de la pandemia, así como la segunda, que ha sido especialmente relevante en Lleida. Además, en 2015 obtuvo una de las becas que otorgamos anualmente por un trabajo de investigación relacionado con la empatía y el burn out del personal sanitario. Su experiencia como profesional y la investigación que ha realizado, lo convierten en una voz autorizada para repasar cómo se ha afrontado la pandemia, la situación de los profesionales de la salud y la manera más conveniente de abordar el futuro más inmediato.

El médico de urgencias del Hospital Arnau Vilanova considera que existen diferencias sustanciales entre la primera y la segunda oleada de contagios. En la primera, se vivió una situación de total incertidumbre, ya que no se sabía exactamente a qué nos enfrentábamos, ni de entrada se tenían los recursos necesarios para poder combatir todo lo que tenía que venir. En las urgencias de su Hospital se encontraron con muchos pacientes que ingresaban con un estado bastante bueno, pero que en 24-48 horas tenían una evolución muy tórpida, que los convertía rápidamente en casos graves. Reconoce que la situación les cogió bastante desprevenidos, ya que no sabían muy bien hacia dónde se dirigían, ni se podía prever que la situación acabara derivando en el confinamiento absoluto de todo el país.

Con respecto a la segunda oleada, que en el caso de Lleida fue especialmente grave, también los cogió un poco por sorpresa.  Posiblemente no tanto al personal sanitario que ya acumulaba más experiencia y contaba con mayores recursos, pero si a las administraciones que tenían que tomar decisiones y que no esperaban un rebrotes tan importantes, que fueron consecuencia, posiblemente, de que no se hicieron los "deberes" cuando la curva de la primera oleada comenzó a menguar. En este caso, faltó agilidad, ya que según Yuguero, "eran necesarios más rastreadores y haber hecho confinamientos selectivos desde el momento que se detectaron los primeros casos".

 

La experiencia desde la primera línea

A nivel personal, Oriol Yuguero, vivió la primera oleada con mucha preocupación, sobre todo motivado para su situación particular. Tanto él como su mujer son médicos y las primeras semanas de la pandemia, la vivieron con el miedo de poder contagiarse y que esto pudiera acabar teniendo consecuencias en sus hijas y en las personas mayores de su entorno familiar. En aquel momento, no tenían claro que las medidas de protección fueran suficientes y observaban con inquietud como algunos de sus compañeros se contagiaban.

Esto, actualmente es diferente. Hay un mayor conocimiento de la enfermedad y cada vez que se trata a un paciente Covid, existen más medidas de protección, con lo que el personal sanitario se siente más seguro. Esta realidad ha hecho cambiar mucho la percepción de la enfermedad, "si adoptamos las medidas de protección sabemos que el riesgo es mínimo, por lo tanto estamos más tranquilos, nosotros y los que nos rodean" considera Yuguero.

 

La respuesta de los sanitarios

Los profesionales han mostrado una total implicación. El sistema ha aguantado gracias a los sanitarios, que no han escatimado esfuerzos y han sacrificado muchas cosas para poder hacer frente a la pandemia. Yuguero considera que, con calma, "hay que reflexionar profundamente y reorganizarse para evitar nuevas situaciones de colapso y compensar el esfuerzo de los profesionales. No se trata únicamente de temas económicos, también de organización y de poder disponer de los recursos necesarios para actuar mejor de cara al futuro".

Toda crisis conlleva aprendizajes y, en el caso de la pandemia, Yuguero considera que, "se ha demostrado que los liderazgos de los clínicos han sido fundamentales". Por primera vez los médicos se han puesto al frente de la gestión de los centros sanitarios. Hasta ahora, todas las decisiones se tomaban desde las direcciones y los gestores hospitalarios que, generalmente, tienen poca visión clínica. El Covid  lo ha cambiado, debido principalmente a que muchos de los cuadros directivos estaban confinados, lo que ha provocado que los médicos que estaban trabajando fueran quienes dirigieran y tomaran las decisiones referentes a la organización de los hospitales. La principal conclusión de Yuguero es que, "si los médicos tienen la oportunidad de gestionar la atención clínica, los resultados son muy positivos".

Por otra parte, la pandemia ha puesto en valor la importancia de la comunicación con los pacientes y sus familias. Yuguero destaca como uno de los aspectos más dramáticos de la crisis, el hecho de que ha habido personas que han muerto sin tener al lado, ni poder despedirse, de sus seres queridos. Esta situación, según el médico de urgencias, "nos tiene que hacer reflexionar profundamente, ya que estoy seguro que pasará factura a muchos sanitarios pero, sobre todo, a las familias que han vivido esta situación".

 

Moderado optimismo de cara al futuro inmediato

Yuguero considera que difícilmente se volverá a vivir una situación tan descontrolada como la de la primera oleada, aunque quiere mostrarse prudente. La experiencia acumulada a todos los niveles y una mayor dotación de recursos deben servir para poder estar más preparados. Sin embargo, de cara a la vuelta a la actividad y al inicio del curso escolar, se debe asumir que es muy probable que haya muchos contagios, tal y como ocurre habitualmente con otras enfermedades, como por ejemplo la gripe.

Para superar la pandemia se deben disponer de los recursos hospitalarios y de atención primaria que permitan poder detectar los casos de forma rápida y hacer confinamientos selectivos, si es necesario. En cuanto a las escuelas, Yuguero afirma que, "es importante que se respeten al máximo las medidas de seguridad y que los profesores y los alumnos estén bien protegidos. Es necesario que ante los primeros síntomas se puedan hacer cribados y que si hay bajas de profesores y haya otros para sustituirlos". También apunta como un dato que puede ayudar a la gestión de los próximos contagios, al hecho de que durante el invierno en países como Nueva Zelanda o Chile, se ha observado que el coronavirus ha desplazado al resto de virus y que, por tanto, hay muchísima menos incidencia de enfermedades víricas. El motivo puede estar relacionado con que este virus elimina los otros, o porque las medidas de prevención evitan la propagación de enfermedades. En cualquier caso, si este factor también se evidencia en nuestro país, se podrán concentrar mayores esfuerzos a los afectados por Covid19.

Por último, Yuguero hace referencia a cómo encara los próximos meses el personal sanitario. Afirma que, en general, se encuentran expectantes y atentos a lo que puede venir, pero valora positivamente que estas últimas semanas han servido para que muchos profesionales hayan podido descansar. Asimismo, en el caso concreto de su hospital, también se ha aprovechado este tiempo de relativa calma para prepararse para poder afrontar con las mejores garantías todo lo que pueda venir. "Si se disponen de recursos y se ponen en marcha los mecanismos necesarios, las nuevas oleadas de contagios se podrán controlar", concluye Yuguero.