Horitzons project : the maze of Asterion

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Horitzons project: the maze of Asterion

Júlia Martín explains the project awarded with a research grant in bioethics

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Horitzons project: the maze of Asterion

22 January 2020

(Content published in Spanish)

Una mañana de un día laborable cualquiera, en la Unidad de Hospitalización de un hospital pediátrico, la pedagoga pasa por las habitaciones a anunciar a los niños ingresados que ya se ha abierto la sala de juegos. Estará abierta durante toda la mañana, en su transcurso ella se ocupará de hacer talleres grupales y de visitar a los niños que están en cama para ofrecerles juegos individuales.

Mientras la pedagoga prepara el material, entran en la sala de juegos una madre con su hijo, un niño de 12 años que cada día se somete a quimioterapia y radioterapia. Espontáneamente, la madre empieza a explicar su vivencia, sobrecogedora. Solo la interrumpe el ruego del niño que la quiere de adversaria al futbolín.

El futbolín fue parte del tratamiento de mi hijo. Ahora lo hacemos diferente, pero las primeras veces que le hacían "quimio", como tenía que esperarse 1h para hacer "radio", veníamos aquí; él se encontraba muy mal, pero sacaba fuerzas para llegar hasta la sala de juegos y poder jugar al futbolín.

La conversación se acaba cuando una enfermera los avisa que es su torno. Al cabo de un rato, la pedagoga coge la bolsa de juegos y va a las habitaciones. Ahora le toca a una chica de unos 16 años, otra veterana del hospital –!tanto, que la pedagoga empieza a temer que se le acaben las ideas para hacer talleres individuales con ella! Pero hoy ya sabe qué le propondrá. Después de esparcir rotuladores, pegatinas y pegamento encima la mesa, tijeras y cartulina en mano, la chica verbaliza sus sentimientos y uno y otro anhelo…

-¡Tengo unas ganas de salir de aquí…! Buf…


- Claro… y ¿qué querrías hacer? ¿Quizás ir a la playa?


- Sí ¡haha!

Escuchar los relatos de los padres y de los mismos niños que están hospitalizados es todo lo que se necesita para hacerse una idea de los que supone esta experiencia. El Proyecto Horitzons, que se concreta con el juego El Laberinto  de Asterión, es una propuesta para hacerla menos traumática. ¿Cómo? Imaginemos por un momento, que los dos niños del relato anterior reciben, el día del ingreso, un sobre con una misión secreta que podría ser esta:

"A partir de este momento nos hemos convertido en agentes secretos del grupo Torre Humana. Habéis estado seleccionados para una misión de gran importancia. Sospechamos que alguna cosa muy extraña está sucediendo en nuestro campo de entrenamiento especial, y vosotros sois los únicos que podéis resolver este misterio.

Vuestra misión es triple: ¿seréis capaces de encontrar a  Flâneur (un compañero vuestro que ha desaparecido), recuperar su maletín (lleno de valiosos documentos para el apoderamiento) y desenmascarar al misterioso Troiano?

Ojalá respondáis que sí, porque mientras buscáis pistas y recogéis información, superando retos y peligros en un parque de atracciones llenos de escenarios y pasadizos laberínticos, amenazados por encapuchados, autómatas y personajes siniestros, tendréis la oportunidad de aprender algunas cosas importantes, como un método para pensar que, incluso, os puede ayudar a encontrar la salida del laberinto.

Eso sí, para cumplir con éxito vuestra misión es esencial que os ayudéis, que cooperéis y colaboréis. Si no vais a la una, fracasaréis. ¿Empezamos?"

Pues bien, este es el reto que el juego El laberinto de Asterión ofrece a los adolescentes hospitalizados.

El laberinto de Asterión es una herramienta lúdico-pedagógica basada en la bioética narrativa y en el modelo de humanización de la asistencia a los menores hospitalizados. Es una herramienta pensada para ayudar a los maestros de las Aulas Hospitalarias a alcanzar los objetivos de la Pedagogía Hospitalaria, que tienen que ver, esencialmente, con la atención a las necesidades biopsicosociales y educativas de los adolescentes ingresados.

En este sentido, el objetivo del juego es apoderar a los niños y adolescentes en la importancia del autocuidado y de definir un proyecto vital. Los jugadores tienen una misión, igual que los niños y adolescentes deben tener objetivos en la vida; y van construyendo su aventura a partir de las decisiones que van tomando.

La metodología que se usa es la ludificación, es decir, la transformación del entorno de los niños y adolescentes desde el juego, para generar experiencias gratificantes de aprendizaje. Toda la vida hospitalaria (medicaciones, talleres…), queda incorporada en el juego.

Tiene una estructura formada por 100 escenarios literarios, a través de los que se desarrolla una novela breve de espionaje, en la que aparecen 14 personajes de ficción, cada uno con su proyecto  vital. Estos personajes interactúan con los jugadores, generando situaciones con intención pedagógica que permitan conocer 10 filósofos y debatir 20 temas de bioética. De la mano de Walter Benjamin, Miquel Martí Pol, Robert Louis Stevenson, Maria Mercè Marçal, Marina Núñez, Juan Muñoz, Nietzsche, Miquel Barceló, Edgar Allan Poe, Mark Rotko, Maria Zambrano y muchos otros, se debate sobre temes como la resiliencia, el derecho a ser cuidado y el deber de cuidar, además de otros contenidos de filosofía, historia, poesía, narrativa, música, arte…

El proyecto de elaboración y difusión de El laberinto de Asterión se llama Proyecto Horitzons, porque busca que cada niño pueda alcanzar su horizonte: recuperar su proyecto vital; si es el caso, aprendiendo a situar y normalizar la enfermedad crónica dentro de este proyecto; o, en el peor de los casos, ser feliz durante el tiempo que les quede.

Este juego es adaptable a otros ámbitos (escuelas ordinarias, aulas de acogida, CRAEs...) y lo encontraréis en librerías, publicado por la editorial Voliana, a inicios de 2020.             

Júlia Martín, doctora en Bioética y Éticas Aplicadas, Fundación Germà Tomàs Canet
Ganadora de una beca de investigación en bioética. Convocatoria 2016/17